Date tiempo y mira al cielo
-Nada puede cambiar, todo debe ser igual día tras día– Se decía así mismo Rafael. Sin razón aparente el mundo tomó su rumbo hace miles de años y nos hemos dedicado a nosotros mismos de manera equivocada y para Rafael no era la excepción…
Se levantaba todos los días no por la pasión de vivir un día más, sino por la razón “me tengo que levantar, tengo que ir a trabajar”. La tecnología apoyaba como siempre esta razón y sin falta el despertador de Rafael sonaba un cuarto a las cinco. El Sol aún no salía pero Rafael jamás lo notó.
No pasaba mucho tiempo luego que el despertador sonaba para que la mañana viera un día más a Rafael salir a trabajar y para que Marta su amiga -con sus mejillas rosadas y muy pronunciadas, y sus trajes acostumbrados que tanto le gustaba usar que eran a su medida como ella decía, aunque los botones proclamaran lo contrario- le regalara un abanico de bienvenida. Rafael sabía que Marta era la única con la que podía contar sin dudarlo. La única amiga que estaba siempre a su lado y a la que no comprendía nunca.
-¿Con qué ojos percibes el mundo que no lo interpretamos igual?– Interrogaba a diario Rafael, y Marta sin titubear le respondía –con los mismos ojos que todos, sólo que los míos no se han dejado contaminar por la presión y la costumbre-. Rafael no se explicaba por qué Marta vivía de buen humor, por qué todo para ella tenía una aparente solución, por qué le gustaba romper las reglas y tomarse un día libre para ir a caminar o comerse un helado, por qué todas las noches subía a la terraza, se acostaba y se mantenía en la misma posición por más de una hora sólo para ver las estrellas.
-Hay cosas más importantes en la vida, Marta- le aseguraba Rafael, -debes dejar de actuar como una niña-. Marta con su orgullo fracturado le respondía en un tono irónico y reprensivo –da un giro de 360° y podrás contemplar tu entorno, y darte cuenta de lo bello que es y de lo mucho que te estás perdiendo. Date tiempo y mira al cielo Rafael que la historia que cuenta ahora se borrará sin ser leída por tus ojos y jamás volverá, porque nunca un cuadro tan hermoso se ha repetido al día siguiente-.
Aun con todos los esfuerzos de Marta por mostrarle a Rafael que debía trabajar para poder sobrevivir en lo material, pero que también tenía que tomarse el tiempo de vivir en el alma disfrutando cada momento, pero Rafael se rehusaba a esta filosofía de vida. No le encontraba sentido.
La rutina continuó, Rafael seguía vivo como los demás, pero se sentía solo y estresado. Hasta que una mañana despertó como de costumbre y pensó en lo feliz que era Marta y que no debía estar tan equivocada para encontrar la felicidad. Rafael sintió que debía encontrarle sentido a lo que hacía y si con la loca filosofía de vida que proclamaba Marta lo iba a lograr, lo intentaría.
Al salir de su casa fielmente Marta estaba ahí, pero Rafael ya no era el mismo. Ahora él era quien veía a la mañana y a Marta. –Apártame un lugar en la terraza esta noche-, le suplicó Rafael a Marta, y ella titubeo de la emoción y no pudo pronunciar un sí, sólo asentir con la cabeza.
Impaciente y confundida permaneció hasta en la noche cuando escuchó a Rafael subir por los escalones hacía la terraza. Ella le hizo un gesto de interrogación a Rafael y él lo divino y le dijo: No es un día en especial. Sólo quiero mirar el cielo…
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Felicidades compañera
ResponderEliminarestá bien bonito tu blog!
te quiero
y sigue escribiendo así! DTB
Melissa, me gustó mucho la forma en que abordaste un tema tan sencillo como es la rutina. ¿Sabes? Me hizo pensar mucho sobre mi propia vida, no solamente porque mi despertador suena,todos los días, un cuarto para las 5, sino también, porque con el ritmo de vida que llevamos hemos perdido la esencia de nuestra existencia misma. No nos detenemos a mirar las cosas simples que dan valor a nuestra vida.
ResponderEliminarSigue escribiendo, tienes talento. No renuncies a las cosas que te hacen única y diferente como (escribir en la forma que tú lo haces).
Suerte.
que bonito texto felicidades!!!
ResponderEliminarHay de verdad mil gracias por su comentarios, se los agradesco de corazón...saluditos.
ResponderEliminarTienes que seguir escribiendo eres muy buena
ResponderEliminarQue bonita historia Meli! TKM... segui así.
ResponderEliminarExcelente narración.Bien por ti.
ResponderEliminarescribis super lindo. me gusto mucho tu escrito. y el tema que abordaste. felicidades
ResponderEliminarde verdad te felicito. sabes me hizo pensar a mi misma yo soy asi un poco loca`para los que no reconecen que esas locuras nos llevan mas alla de la felicidad... surte en tu vida y escribe mas para que nos des animo alos que no los tenemos y comprenciòn a los que no comprenden por que uno es asi...
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